Para romper el compromiso que le impusieron, Ivy, una Susurradora de Dragones, finge un romance con Damián, el vagabundo que rescató del pantano, y jura cazar al dragón sellado. Lo que no sabe es que Damián es el Príncipe Dragón. Enamorado, le ofrece su propia vida para que ella gane. Ivy se niega y desenmascara a los Caballeros de Hierro ígneo como los verdaderos villanos. Ciega tras salvar al pueblo, vive feliz para siempre, guiada por el latido de su dragón.