Vera sufre bullying en el instituto. Pero su padre es un exlimpiador de la mafia, su madre una reina de las finanzas y su hermano, un hacker obsesivo. Cuando sus acosadores son invitados a casa, la familia tiende una trampa macabra. En una fábrica abandonada, los obligan a confesar y a destrozarse entre ellos. Vera expone los vídeos, arruina sus empresas y los entrega a la justicia. Pero su diario revela la verdad: ella fue quien orquestó todo. Su familia era solo el arma. El juego apenas comienza.